Escapada a Los Oscos

Escapar a Los Oscos, y deleitar los sentidos con naturaleza, tradiciones, leyendas y buena gastronomía.

“Hablar de Oscos es hacerlo de bosques, ríos, tradiciones,…”

El Puerto de La Garganta es una de las puertas de entrada, si venimos de la costa asturiana, a los tres Oscos: Santa Eulalia de Oscos (Santalla para los nativos),Villanueva y San Martín.

Santa Eulalia de Oscos

En Santa Eulalia de Oscos comenzamos la jornada haciendo la Ruta de La Seimeira que partiendo del Área recreativa de Pumares, discurre a orillas del río Agüeira, a la sombra de un bosque de ribera y castaños, el bosque del Desterrado, cargado de leyenda, y termina al final de un barranco, formándose una espectacular cascada que vierte sus aguas desde unos 18 m. de altura. La ruta es corta y fácil, se puede hacer en hora y media, ida y vuelta.

La tarde nos espera con dos propuestas culturales: el Museo Casa Natal del Marqués de Sargadelos y el Mazo de Mazonovo. Antes podremos degustar los manjares de estas tierras.

El Museo del Marqués de Sargadelos, ubicado en lo que un día fue su casa, es un recorrido por la forma de vida de Santalla de Oscos, en aquélla época.

El Mazonovo nos enseña el proceso de transformación del hierro en la época preindustrial. Conserva el banzao de madera, el mazo y la fragua.

Villanueva de Oscos

Nos trasladamos a Villanueva de Oscos para admirar un edificio que tuvo gran importancia a partir del siglo XII, cuando se erigió, hasta el siglo XVIII, me refiero al Monasterio de Santa María de Villanueva, que acogió a monjes benedictinos y posteriormente cistercienses. Hoy en día se encuentra en ruinas, salvo la iglesia, pero bien merece una visita, ya que fue un importante centro del poder eclesiástico y de conocimiento humanístico.

No podemos abandonar el concejo de Villanueva sin asomarnos a la aldea de San Cristobo, para observar muestras de arquitectura tradicional y si hay ganas y fuerzas, iniciar la Ruta del Silencio que es como sumergirse en la pura naturaleza de Los Oscos.

Si lo que queremos es algo más cómodo, en el Puerto La Garganta sale una carretera que sube a los molinos eólicos de la Sierra de La Bobia, pero aparte de estos monstruos metálicos podremos ver caballos campando a sus anchas entre bosques, riscos y pradería.


San Martín de Oscos

San Martín de Oscos tiene su lugar en la historia y la leyenda dentro y fuera de los muros del Palacio de Mon. Por allí pasaron monstruos, dragones, seres mitológicos, reyes, damas y caballeros. Un palacio construido por el rey para un joven valiente, sin morada, al que ofrece la mano de su hija.

Dos imponentes escudos de armas en la fachada dan fé del poder pasado. En uno de ellos reza lo siguiente:

“Mon y Velarde
que la sierpe mató
con la infanta se casó”

“Estas armas y blasón
son de la casa de Mon
como fuerte las gané
y así las defenderé”

“Esta zona de Asturias es distinta a todas en muchos aspectos”